
Una noche entre tantas, después de aquel año tan raro y contundente, me desperté tras un sueño largo. Era una esquina, del barrio y amanecía. Y a partir de ahí, ya no quiero ver ocasos. Y estábamos ahí, sosteniendo una mirada al cielo. Los dos, extasiados. Y era luz. Qué buscamos, pregunté. Por favor, que alguien me explique, qué busco desde la esquina hacia la eternidad. Ese abrazo que nos unía, aunque en sueños, será en adelante, una razón para vivir. Esperándote. O bien, con la ansiedad de llegar a tu lado, y celebrar a carcajadas y juegos por el piso, nuestro anhelado reencuentro. Vos a cococho de mi panza.
Te extraño con toda mi alma, Luquita.
A mi hermano, a Vicky y a toda mi familia.
2 comentarios:
gracias papa, por tu recuerdo, como papa de luca me haces feliz saber que lo llevas bien presente en tu corazon, como lo llevo yo! desde que se fue todo el tiempo los extraño, hermano te quiero con el alma y luca te amo para siempre!! hijo te necesito mucho te amo y algun dia nos vamos a volver a encontrar!!
papa pempy!
juan,me dio cosquillas en el alma. gracias por compartirlo,nos estamos viendo siempre!Ine.
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